Fin de semana en Mallorca

 

¡Hola viajeros!

Por fin ha llegado el verano y con tanto calor a nosotros nos entró mono de playa, sol y snorkel.

Nos apetecía un montón conocer alguna de las islas baleares y vimos que desde Zaragoza había buenas ofertas a Mallorca, así que no aguanté más… y compré.

Si como nosotros estáis pensando en hacer una escapada de tres días a este paraíso mediterráneo, quedaros que os contamos cómo planificamos y qué tal fue nuestra pequeña aventura.

Y ahora….subid que os llevamos a MALLORCA. 

– VUELOS –

Al salir desde Zaragoza y no vivir en ésta, queríamos ahorrarnos pagar parking así que aparcamos en el centro comercial Plaza Imperial y allí mismo hay una parada para la línea de autobús 501. El precio del billete es 1.85€y la frecuencia de paso es de 30 minutos de lunes a sábados y de una hora los domingos y festivos.

Los vuelos los busqué a través de Skyscaneer (mejor buscador ever) con salida desde Zaragoza un viernes a las 18h30 con la compañía Vueling (64 eu/persona) y vuelta el domingo a las 19.35 con Volotea (37 eu por persona).

El vuelo solo dura 45 minutos (a veces cuesta más ir al trabajo 🙂 )

Tip: En el aeropuerto de Zaragoza no se puede hacer check in online, así que lo tendrás que hacer allí mismo.

– ALOJAMIENTO –

Al empezar a buscar un sitio donde dormir, mi primera opción fue buscar con Booking pero se nos iba de precio así que recurrí a AIRBNB.

– Si queréis un descuento de 15 euros en Booking seguid este link. 🙂 

Elegimos una casa en la zona sureste de la isla, cerca del pueblo de Santanyi porque esa es la parte mallorquí que queríamos descubrir en esta primera escapada.

Pinchando aquí os dejo el enlace directo a la casa en la que estuvimos; se llama Wohlfühl-Oase im Naturpark y la llevan una pareja de alemanes muy pero que muy peculiares.

Es una casa grande, en medio del campo con muchas habitaciones llenas de cosas y con un exterior impresionante. Nosotros apenas pudimos disfrutar del alojamiento porque sólo íbamos a ducharnos y dormir, pero ellos nos dieron la libertad absoluta de sentirnos como en casa.

Aunque la casa está limpia, huele y hay polvo porque entre tantas y tantas cosas es muy difícil limpiar. El baño es espectacular y la ducha un oasis.

El precio de las dos noches fue 121 euros (incluido descuento de Airbnb).

Si queréis disfrutar de un DESCUENTO DE 35 EUROS en vuestra primera reserva,pinchad aquí.

– COCHE –

Tip: Si hay algo imprescindible en un viaje a Mallorca es alquilar coche…sin él, no llegarás a ningún sitio más que a Magaluf 🙁 , ya que desde el aeropuerto salen buses a este pueblo. Otra cosa que no debéis olvidar es llevar GPS, nosotros usamos el del móvil y nos fue genial.

Como es habitual en nuestros viajes, comparo precios y hago la búsqueda a través de Skyscanner alquiler coches. 

Lo contrate vía Internet y sólo pagué 6 euros (todo me olía raro, pero si no pruebas no lo sabes) con la compañía CarDelMar, pero en realidad es como una subcontrata de RecordGo.

Al llegar a recoger el coche vemos una enorme fila llena de alemanes esperando a recoger el suyo…y así nos tocó a nosotros también; unos 40 minutos de espera.

Al llegar al mostrador nos dicen que podemos pagar 64 euros por poner el coche a todo a riesgo o la otra opción es que nos retienen 900 euros de nuestra cuenta de ahorro y si pasa algo, se los quedan. Nos miramos y dijimos…vamos a pagar los 64 euros y nos olvidamos de líos. Además a esto nos sumaron 85 euros de llevarnos lleno el tanque de gasolina e impuestos.

Al entregar el coche, te devuelven lo que no has usado de gasolina a la tarjeta con la que pagaste.

Contratamos un coche de lo que ellos llaman “gama baja”y nos entregaron un Nissan Micra a estrenar por nosotros.

Tiraba poco, pero suficiente para la isla ya que se suele ir a una media de 60-70km/h, excepto en autovías.

Si volvemos a la isla (que espero que sea pronto), contrataré con otra compañía de alquiler de coches ya que no me gustaron algunas cosas como el trato y la poca transparencia.

– CALAS –

Hemos vuelto fascinados con las vistas, el agua y el ambientazo que hay en las calas de esta isla. De verdad, que el paraíso lo tenemos muy muy cerca.

Las calas que elegimos fueron las del sureste de la isla porque había leído y me habían dicho que eran espectaculares, tranquilas y naturales.

A ver qué os parecen:

El sábado bien temprano fuimos a CALA S´ALMONIA, que para Fran fue su preferida de todas las visitadas por su naturaleza, colores y paraje.

Se llega muy fácilmente con el GPS, y no es difícil aparcar allí. Como os he contado, fuimos de los primeros en aparecer ese día así que pudimos aparcar allí mismo,pero lo más recomendable es dejar el coche cerca de las pequeñas casas de sa Comuna.

Al llegar os toparéis con el cartel que veis en la foto; si bajáis las escaleras que están a la derecha, os encontraréis con este trocito de paraíso. Se nos iluminaron los ojos al ver la mezcla de las casas de los pescadores, con las aguas cristalinas y el pinar alrededor.

 Y al bajar estas escaleras….TACHAAAANNN!!

Si miráis a la izquierda veréis el pueblo de pescadores donde podéis poner las toallas sobre el suelo encementado del pequeño embarcadero.

Y si miráis a la derecha os encontraréis una zona más virgen, con un trozo de arena/piedra.

Además de Fran, en la roca hay una garceta apoyada.

Para los más atrevidos y que os guste saltar, aquí hay un socavón enorme en la piedra desde el que los más intrépidos se tiraban.

Al lado de esta maravilla se encuentra ES CALÓ DES MORO. Una cala diferente a la anterior que se encuentra entre rocas muy altas, pero tiene una parte de arena blanca (llena de gente) donde poner la toalla,  y además el agua se ve completamente transparente.

Sin ninguna duda esta es la que a mi me robó el corazón, ya que había mucho ambiente, el agua era exquisita y podías tumbarte en la arena, eso si, si encontrabas un hueco, porque estaba abarrotada.

Para acceder a ésta; muy fácil,  podéis volver al inicio (cartel de la foto) y allí encontraréis una puerta de madera que pone “Propiedad privada”, pero está abierta, y bajando por allí y siguiendo unos caminitos por el medio de la montaña llegarás a ver estas vistas.

Pero otra forma de llegar es ir por detrás de las casas de pescadores de Cala S´Almonia, donde encontraréis una silla con una cartel señalando Caló des Moro. Siguiendo los caminos que os comentaba antes; os aseguro que no hay perdida.

Tip I: Importante que llevéis buen calzado porque la bajada es por escaleras naturales talladas en la roca y están muy empinadas

Tip II: En estas dos calas es importante que os llevéis vuestro refrigerio, porque no hay chiringuitos aunque había un pequeño puesto móvil de la asociación que preserva el espacio en su estado natural, donde si os habéis quedado sin bebida allí la podéis comprar.

Nosotros donamos unos eurillos, ya que por volver a ver esas calas igual que ahora en unos años, todo es poco.

 

Tip III: No os perdáis los parajes y la belleza de sus montañas y caminos entre pinos.

Para terminar el día queríamos probar otro tipo de cala para darnos el ultimo baño y nos fuimos a CALA LLOMBARDS.

Es una cala de ambiente familiar, con todos los servicios posibles (puedes alquilar sombrilla y hamaca) y bastante concurrida. A nosotros no nos sorprendió mucho pero igualmente nos pareció muy bonita.

El domingo volvimos a madrugar (hay que aprovechar al máximo el tiempo) y cogimos rumbo a CALA VARQUES, cerca del pueblo de Portocristo en Manacor.

Llegar hasta ella para nosotros fue un camino de sudor a pleno sol.  En la carretera verás un parking privado en una esplanada, en la que un chico pide 2 euros(nosotros no lo pagamos porque no estaba en ese momento).

Si aparcas ahí, prepárate para caminar durante unos 35 minutos bajo el solazo entre caminos sin sombra y en pleno secarral. :0

Desde la carretera verás un camino donde hay contenedores y siguiendo recto por este llegarás hasta una puerta  que pone prohibido el paso. Parece que está cerrada con un candado pero se puede mover y pasar.

Nosotros os recomendamos que entréis con el coche hasta allí (se puede sin problema) sino tendréis que caminar mucho rato.

Cuando ya has entrado al pinar siguiendo un camino marcado llegarás hasta una cala bastante grande de piedra y arena fina y aguas cristalinas que cubre muy poco. Me sorprendió que allí amarran muchas embarcaciones para pasar allí el día.

En esta cala hay un chiringuito donde podéis comprar bebida (mojitos, caipirinhas…) y bocadillos.

Para terminar nuestro paso por la esta isla balear decidimos ir a CALA MURADA.

La más familiar de todas las que fuimos y la más preparada para el turismo ya que allí hay un restaurante con unas vistas espectaculares y muy buena pinta, duchas, socorrista y puedes alquilar kayaks.

– NOCHE/DÓNDE COMER –

Nosotros salimos la noche del viernes por Cala Figueres y no había mucho ambiente pero el sábado fuimos al pueblo de Santanyi a cenar y tomar algo y la verdad es que nos gustó mucho pasear por el pueblo y el ambiente que había por la calle principal.

Os queremos recomendar un restaurante donde fuimos a comer el domingo, el cual está al lado de cala Varques  en la carretera y donde comimos comida casera y muy muy rica.

Se llama Can Gusti  y nos costó 33 euros para los dos.

Y hasta aquí nuestro fin de semana por Mallorca en el que ademas nos despedimos de la isla echando unos cuantos chupitos en el aeropuerto (invitaban en el puesto Duty Free de Smirnoff 😉 ) ¿Hay mejor manera de irnos de este edén que brindando?

Esperamos que os haya servido este post, si tenéis cualquier duda o pregunta no dudéis en escribirnos.

También podéis compartirnos en vuestras redes sociales o a vuestros amigos.

Un saludo….y ¡muchas gracias!

   Fran y Noa

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